Escribir a Freddy

Terapia de pareja

La discusión que
siempre vuelve

Terapia de pareja. Presencial en Santiago Centro, y también online. Trabajo con Terapia Integral de Pareja, el modelo conductual con mayor respaldo de evidencia empírica.

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$75.000 la sesión de 90 minutosPueden venir los dos, o sólo unoPresencial u onlineTe contesto el mismo día

La trampa en la
que cayeron los dos

Casi toda pareja llega con la esperanza secreta de que yo actúe como juez y diga quién tiene la razón.

No lo voy a hacer. Y no por diplomacia, sino porque casi nunca la tiene sólo uno de los dos.

Uno insiste porque necesita saber que al otro le importa. El otro se distancia para no entrar en una pelea más grande. Y mientras más insiste el primero, más se aleja el segundo. Y mientras más se aleja el segundo, más insiste el primero.

Los dos se sienten atrapados. Y cada uno cree que es el único que lo está intentando.

Ver esa trampa juntos y sin buscar culpables suele ser el primer momento en que la relación vuelve a funcionar.

Aceptación
antes que cambio

Durante años la terapia de pareja intentó lo obvio, que cada uno cambiara lo que al otro le molestaba. Se firmaban acuerdos, se repartían tareas, se pactaban gestos. Y fracasaba casi siempre.

La investigación mostró por qué. Buena parte de los conflictos de una pareja son diferencias que no se van a resolver nunca, porque son diferencias de fondo entre dos personas distintas. Intentar cambiarlas por la fuerza sólo agrega desgaste al desgaste.

Y acá está lo que cambió todo. El cambio real aparece cuando dejan de intentar cambiarse mutuamente.

Eso no es resignarse. Es dejar de tratar la diferencia como un problema que hay que ganar, y eso saca de la relación buena parte de lo que la estaba volviendo insoportable. Cuando eso ocurre, los cambios que antes no se lograban empiezan a darse solos.

Hay dos formas de llegar ahí y las dos se entrenan.

Decir lo que duele sin acusar. Debajo de casi toda crítica hay algo más frágil que nadie dice, porque decirlo deja expuesto. Aprender a decir eso en vez de la crítica cambia por completo cómo responde el otro.

Y mirar el patrón como una tercera cosa. Dejar de verlo como lo que tú haces y lo que yo hago, y empezar a verlo como algo que les pasa a los dos y contra lo que pueden estar del mismo lado.

Se puede empezar
de las dos formas

No es requisito indispensable que vengan los dos desde el primer día.

En una relación cada uno es el contexto del otro. Todo lo que tú haces ocurre dentro del mundo de tu pareja, y viceversa.

Por eso cuando uno cambia lo que hace, el otro responde distinto sin habérselo propuesto. No por buena voluntad, sino porque el entorno cambió.

Y un detalle importante. En un proceso de pareja no todas las sesiones son juntos. Una parte del trabajo la hago en entrevistas individuales con cada uno, porque hay temas que cuesta decir frente al otro y que suelen ser justamente los que hay que mirar.

Los motivos más
frecuentes en consulta

Discusiones que se repiten

Peleas siempre iguales, que empiezan por cualquier detalle y terminan en el mismo desgaste.

Distanciamiento emocional

Cuando ya no se sienten pareja, sino compañeros de casa que comparten gastos.

Quiebres de confianza

Infidelidades recientes o heridas no resueltas de hace años. Celos y sospecha constante.

Estructura y convivencia

Desacuerdos en la crianza, manejo del dinero, intromisión de las familias de origen o dinámicas complejas en familias ensambladas.

Sexualidad y afecto

Pérdida del deseo, falta de contacto físico o insatisfacción.

Decisión de vida

Evaluar de forma guiada y honesta si es momento de reparar la relación o de separarse.

Un dato que suele sorprender. La investigación muestra que lo que más predice una separación definitiva no son las discusiones ruidosas, sino el distanciamiento callado y la desconexión paulatina.

Un protocolo de evaluación
de cuatro sesiones

No saltamos a dar consejos a ciegas. El proceso se inicia con una evaluación rigurosa estructurada en cuatro pasos.

01

Primera sesión, los dos juntos

Me cuentan qué pasa y cómo se conocieron. Y observo cómo interactúan entre ustedes mientras lo cuentan.

02

Segunda y tercera, individuales

Una sesión a solas con cada uno. Es el espacio para revisar tu historia personal y abordar lo que no te has atrevido a decir frente a tu pareja.

03

Cuarta sesión, devolución

Les cuento lo que vi. Cuál es el tema de fondo, cómo se fue polarizando cada uno y en qué trampa quedaron atrapados.

04

Toma de decisión

Tras la cuarta sesión se toman unos días para decidir con claridad si desean comprometerse con el proceso de tratamiento.

Lo que me cuentas en las sesiones individuales es confidencial. No lo uso para delatarte ni lo expongo frente a tu pareja. Esa privacidad es la que permite que se pueda hablar con honestidad.

Lo que las parejas
suelen pensar

Se puede empezar igual, y es más común de lo que parece.

Que se niegue a venir no significa que la relación no pueda cambiar. Que consultes tú solo no es un obstáculo, es un punto de partida distinto.

Esto probablemente es para ustedes si ambos están dispuestos a mirar lo que cada uno aporta al ciclo, y no sólo lo que aporta el otro. Y probablemente no lo es si buscan que alguien determine quién tiene la razón.

Cuatro sesiones de evaluación, y luego entre seis y quince de tratamiento, según el caso.

Al inicio semanales, y después se van espaciando, porque el cambio real ocurre en la convivencia diaria.

Y una cosa que les voy a decir con honestidad. Si a la octava sesión no observamos ningún cambio en la dinámica, se los digo. Eso también es información clínica, y no sirve estirar un proceso que no está funcionando.

Sí, y sin ningún molde heterosexual puesto encima.

Hay cosas propias que conviene mirar. El rechazo o la tibieza de las familias de origen. Y algo más difícil de nombrar. Cuando uno crece escuchando que lo suyo está mal, esa idea no se borra automáticamente. Se aprende como cualquier otro patrón y puede seguir operando en forma de vergüenza injustificada o incomodidad con el afecto en público.

La investigación muestra además que en parejas del mismo sexo aparece menos el conflicto de cercanía contra distancia, y más el de competencia en lo laboral o en el territorio social de cada uno.

Y no doy por sentado que el compromiso se defina por la exclusividad sexual. Eso lo define cada pareja.

Lo trabajo igual, y mi rol no es juzgar ni moralizar el acuerdo que ustedes tengan.

En relaciones abiertas o poliamorosas el conflicto casi nunca surge por la apertura en sí. Viene de que alguna regla que ustedes pactaron se rompió, o de que nunca estuvo del todo clara.

Lo que sí miro con cuidado es si el acuerdo se tomó desde la libertad de ambos, o si uno lo aceptó por miedo a perder la relación.

Pasa con frecuencia, y suele salir en las entrevistas individuales.

Lo que me cuentas a solas es confidencial. Pero tampoco voy a sostener una terapia que simule buscar reconciliación cuando una de las partes ya decidió terminar. Eso no sirve y le hace daño a quien no lo sabe.

Lo que hago es trabajar con esa persona para que sea ella quien lo diga, y ofrecer la consulta como el lugar seguro para decirlo. De ahí el objetivo cambia, que la separación ocurra con dignidad y el menor daño posible, sobre todo si hay hijos.

La terapia de pareja no sólo sirve para seguir juntos. También sirve para cerrar un ciclo con madurez y sin violencia.

Sí, y son cuatro. Conviene saberlos.

Violencia física o intimidación. Está estrictamente contraindicada. Este trabajo exige que ambos muestren su vulnerabilidad, y si una de las partes le tiene miedo a la otra, mostrarse la deja desprotegida al salir de acá. Si es tu caso, escríbeme de forma individual y evaluamos opciones de resguardo y apoyo.

Una relación paralela activa y secreta, cuando quien la mantiene no piensa terminarla.

Consumo activo de alcohol o drogas sin tratar.

Una crisis individual severa no estabilizada, como un episodio depresivo grave o ideación suicida activa.

Ninguna de estas reglas busca dejar a nadie afuera. Es para no iniciar un proceso que no va a funcionar o que podría dejar peor a alguien.

Si quieren seguir leyendo antes de decidir, en el blog escribo sobre estos temas con más calma y con las fuentes a la vista.

Cuéntame un poco qué está pasando entre ustedes. Dime si van a consultar los dos o si por ahora eres tú quien busca ayuda.

Las dos opciones permiten empezar a trabajar.

Te contesto el mismo día, y en general puedo darte hora dentro de la misma semana.

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